miércoles, 23 de noviembre de 2016

Black Friday

Normally we would have a conversation about a topic before it happens, but this week we didn´t get a chance.
Thanksgiving is celebrated in the U.S. this Thursday and Black Friday is the day immediately following.
I suppose most of you won´t be eating turkey, but some of you may go out shopping in the hope of finding some deals.

Resultado de imagen de Black Friday

On Tuesday I´d like to talk about your thoughts on Black Friday.  
I´ll leave you with a couple of articles to give you some background.  

A little history on the origins of this day:

A modern look:

La pornographie

Pour jeudi prochain, nous allons parler d'un sujet un peu plus frivole, et plus détendu que les précédents : la pornographie.

La pornographie telle que nous la connaissons a t-elle un impact sur les relations humaines des jeunes ? Comment différencier la réalité et le cinéma ? Est-ce une instruction positive sur la sexualité, ou plutôt une fenêtre virtuelle vers une sexualité irréelle et surjouée ?

Resultado de imagen de la pornographie

Qu'en est-il de l'érotisme poussé (voire pornographie suggérée) dans les publicités TV ou affiches publicitaires ?


À vos stylos, et au plaisir,

domingo, 20 de noviembre de 2016

Bob Dylan a debate, ¿estamos de acuerdo con su premio Nobel de Literatura?

Durante la primera tertulia virtual del curso 2016-217 hemos estado debatiendo con los clubes de Aguilar, Dueñas y Venta de Baños si el nuevo nobel de literatura, Bob Dylan, se merecía dicho galardón o este debe estar reservado para gente propiapemente dicha del mundo de la Literatura.

El debate... fue muy interewsante aunque desde la biblioteca de palencia solo pudimos escucharlo y  no participar, puesto que, cosas de la técnica y la tecnología, no se nos oía. De todas formas eso no queire decir que no tuviéramos nuestro propio debate sobre el cantante.

De hecho fue muy enriquecedor y contó con opiniones diversas.

Independientemente de si Bob Dylan se merecía o no el premio o ha sido un acto publicitario, de si un cantante puede recibir un galardón literario o de si los Nobel reconocen la excelencia, sí que llegamos a ciertas conclusiones:
  1. Por lo general las canciones no se traducen con el mismo cuidado literario con el que se traducen los poemas. 
  2. la poesía puede ser cantada, prueba de ello son los poemas de Machado, Miguel Hernández o Neruda entre otros muchos, hechos canción. 
  3. Con la música se llega a un público más amplio y este puede ser el primer paso para que la gente se introduzca en la literatura e incluso en la poesía.
  4. Al no saber un idioma perdemos parte del sentido de la obra, es difícil traducir la musicalidad del lenguaje.
Para terminar os dejamos la biografía de Bob Dylan, un artículo de opinión sobre su galardón, y algunas de sus canciones.

De lo peor a lo mejor de EE UU, de Trump a Ford

20/11/2016 por Javier Morales

En EE UU podemos encontrarnos con lo peor del género humano, Trump y lo que representa, pero también con lo mejor, su literatura por ejemplo, una de las más ricas y vitales de Occidente. Entre los autores que sigo desde hace años está Richard Ford, último Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Había pospuesto la lectura de sus dos últimas obras traducidas, ‘Canadá’ y ‘Frankamente Frank’ –como toda su obra traducida al español, en Anagrama– para contar con un asidero al que agarrarme en los momentos de debilidad. Y uno de esos momentos ha llegado ya, de modo que me embarqué en la lectura de ambos libros.

No me gustan las afirmaciones categóricas porque a la postre no dejan de ser distorsiones de la realidad, pero Canadá me parece la mejor novela de Ford hasta la fecha –eso sí lo puedo afirmar con rotundidad– e intuyo que puede convertirse en una de las mejores que se han escrito en estas dos décadas que llevamos de siglo, y no lo afirmo con rotundidad porque solo he leído una mínima parte de las que se han publicado.

Dividida en tres partes, la primera es una obra maestra. Canadá tiene uno de los mejores comienzos de la historia de la literatura, comparable al de Anna Karenina o a Moby Dick. “Primero contaré lo del atraco que cometieron nuestros padres. Y luego lo de los asesinatos, que vinieron después”. Quien escribe esto es Dell Parsons, el narrador y protagonista de la novela. Tenía 15 años cuando sucedieron los hechos y, como no podía ser de otra forma, su vida dio entonces un giro inesperado e irreversible.

A partir de este impactante inicio, con una madurez y una maestría solo al alcance de unos pocos escritores, Ford reconstruye los motivos y las circunstancias que llevaron a los padres de Dell, un exmilitar y una profesora de instituto, un matrimonio aparentemente común aunque desigual, a vulnerar la ley y a colocar a sus hijos al borde del precipicio. Como testigo y protagonista de la historia, Dell se vale de sus recuerdos, de lo que vio, de la prensa del momento y, sobre todo, del diario que la madre lleva en la cárcel (no se asusten, no estoy destripando la historia, todo lo sabrán en las primeras páginas, y esto es una de las virtudes de esta novela) para armar la historia, pero, sobre todo, para intentar comprender.

Dell necesita saber, explicarse quiénes eran sus padres realmente, qué especie de locura o de temeridad les llevó a traspasar la frontera entre lo permitido y lo prohibido y, sobre todo, a dejarlos desamparados a él y a su hermana Berner. Ford nos da una lección sobre cómo construir unos personajes palpables, reales, a los que siempre mira con empatía. El narrador, que nos cuenta la historia desde el futuro, no escribe con resentimiento ni con sed de venganza, pero sí con una sinceridad descarnada, necesaria para entender quién es y quién podría haber sido. “Pero culpar a los padres de las dificultades de la propia vida al final no te lleva a ninguna parte”, sostiene. Puesto que

Dell es testigo y parte de la historia, podríamos pensar en él como en un narrador poco fiable, pero no lo es. Nos metemos en su relato con la certeza de que todo lo que nos cuenta es real. En la segunda parte, ya en Canadá, en un pueblo inhóspito y en unas condiciones de vida impropias para un niño, el adolescente Dell estará a cargo de un enigmático personaje, Arthur Remlinger, en quien, a pesar de su frialdad y distancia, Dell trata de ver a una suerte de protector. Quizás sea la necesidad de contar con alguien que se preocupe de él, que tenga un plan para encauzar su vida, lo que le lleva a confundir las señales que acabarán en un desastre.

Las relaciones entre padres e hijos, la pérdida de la inocencia, la madurez sobrevenida, la lucha por la supervivencia, la fragilidad y las mentiras con las que algunas personas construyen sus sueños, cómo dos personas aparentemente “normales” acaban colocándose al margen de la sociedad, son algunos de los temas de los que nos habla Ford. Frente a tantas novelas vacuas y llenas de alarde, Ford nos ofrece una historia conmovedora, construye un territorio moral y un paisaje humano donde conviven la crueldad y la lucha por la supervivencia, pero también la compasión y la fe en el momento presente, con la certeza de que el destino se puede modelar a pesar de las circunstancias que nos ha tocado vivir.

Francamente, Frank hará las delicias de los fieles de Frank Bascombe, el periodista deportivo y escritor reconvertido en agente inmobiliario protagonista de su trilogía sobre América (El periodista deportivo, El Día de la Independencia y Acción de Gracias). Ahora lo conocemos con 68 años, de nuevo en Haddan (Nueva Jersey), junto a Sally, su segunda mujer, y después de haber superado el cáncer de próstata, el huracán Sandy, y sin que la sombra de su primer matrimonio con Ann tras la muerte de su hijo Ralph deje de planear en su vida. El libro contiene tres nouvelles en las que Frank Bascombe, uno de los grandes personajes literarios de este principio de siglo, persiste en su descuidado empeño de narrarnos cómo es la América de las últimas décadas, siempre a partir de los pequeños detalles, pero sin renunciar a los grandes temas y fiel a su filosofía de “vivir y dejar vivir”. Más si cabe ahora que se aproxima al final de su vida y ve cómo una parte de su mundo se desmorona.

Los rastros del huracán se convierten así en una siniestra metáfora de lo que está por venir y que Bascombe afronta con su particular estoicismo y fe en la vida. Francamente, Frank lo disfrutarán los bascombianos, pero también quienes se acerquen por primera vez a la obra de Ford, uno de los grandes narradores de nuestro tiempo, alguien que ha demostrado que la novela, lejos de estar muerta, sigue vivita y coleando, iluminando nuestras vidas.

Fuente el asombrario

miércoles, 16 de noviembre de 2016

La gran Aventura de... LA GRAN FUGA DEL ABUELO

Holiguis somos el "trio calavera" (somos...mejor os lo contamos más tarde).

Os vamos a hablar de un libro que hemos leído ...
¡¡¡LA GRAN FUGA DEL ABUELO!!!  De David Williams.

Este escritor es el número 1 en Inglaterra
también escritor de: la abuela gángster o la tía terrible.


El libro trata de un abuelo que debería cortarse el mostacho y de su nieto Jack:A los pocos años de nacer Jack el abuelo experimento una enfermedad que le hacia creer que estaba en el año 1940. Cuando era piloto de guerra de la RAF abordo  del spitfire.


opinión: ¿deberías leer la gran fuga del abuelo? sehhh. A pesar del tocho de páginas, mola mazo.
Somos Eduardo, Andrés y Asier.
¡¡¡¡¡Adiós!!!!!